

Esta semana, nos guia en esta escursión que no debe parar, la ardilla mas dispueta a la causa, Ardilla Roja, en sustitución a Mercedes.
La primera vez que...
La primera vez que vi a mi hijo.
En su sobrecito nutrido de mi, sosteniéndome las lágrimas bajo la respiración, ese milagro de la vida, lleno de nosotros, rigiendo el sentido y destino.
Después de dilatadas contracciones presionando a la vida, rabiando conocerla , celoso de estar conmigo con la vida, otorgándole en su cuerpo divino...
Es tu cuerpo puesto en mi pecho, yo tu guardiana te abro las puertas al camino, me atrevo a descalzarme para ti, dándote mis trazos y así pisar donde confluyen mis saberes, mi razón, mi amor…
Su lloro me suspiró esperanza encontrada, recibida, añorada, que sin pedir encuentra el latir de alegría.
Aunque muera de sufrimiento por conseguir que tu alma retoce de alegría, desvanecida pero firme, lo haré.
Ha nacido una vida en mi cuerpo, almas de conexión pura, sin dejar de vencer, hasta que el tiempo lo decida, la frontera entre el recuerdo y las sensaciones fue tornándose tenue, esto podría ser un regreso a mí misma, una catarsis, o un intento de reconciliación con la propia vida, esa que tenia en mi regazo, la que la historia y el contacto, testimonió que los sentimientos se confunden, los valores son otros y así -con cada latido- todos los segundos de la vida hasta la muerte son de la madre y el hijo.
Sentí que debía darle la libertad que la vida le había ofrecido a través de mis entrañas.
Al verlo, busqué un refugio, en lo profundo de mi ser para combatir lo malo, lo doloroso, la penuria....
23 comentarios:
Tierno, precioso, y una verdad como pocas, ese sentimiento por encima de los sentimientos.
Un abrazo.
Para una madre, esa primera vez es la más importante, no se le olvidará nunca.
Tal como tu lo reflejas en tu escrito todavía hace que esa primera vez sea más hermosa.
El hombre como padre jamás se podrá comparar a la mujer como madre. La mujer crea un vínculo con su hijo, por haberlo llevado dentro, siendo una parte de ella, durante 9 meses. Ese vínculo se perpetúa durante muchos años y es difícil de borrar.
Un beso
Que precioso recuerdo Nyma...sabes? Yo estaba allí cuando eso ocurrió...jeje. Preciosa criatura trajiste al mundo, como su madre.
Me has llenado de emoción, de felicidad al recordarlo.
Un abrazo fuerte de los nuestros y un beso enorme!!!!!
THQTQMMMMMMMMMMMMM!!!!!!!!! Siempre!!!
Nyma me ha encantado! És preciós, de debó!
También pensé en escribir sobre esa sensación porque creo que ser madre es una de las mejores sensaciones que se pueda gozar. No es solo el momento de verlo por primera vez sino son esos 9 meses compartiendo y cuidando tu cuerpo por él. Ese gran milagro es indescriptible y permanecerá imborrable en cada una de nosotras, aquellas que ya hemos sido madres.
Un beso de ternura.
el nacimiento de un hijo es un momento unico que tu hs expresado con mucha emocion...
Esa primera vez, es de las que no se olvidan, sentir y ver nacer a tu hijo es lo más bonito que hay en esta vida.
Muy poético y bien escrito
Un saludo
Precioso.Siempre dar vida es algo extraordinario.Un saludo.
No tengo hijos pero creo que debe ser una emoción que no puede compararse con nada ni expresarse con palabras. Sin embargo vos lo hiciste de una forma tierna y sentida. Me emocionó tu texto.
un abrazo
HOLA¡¡
ESTE RELATO , ME EMOCIONO Y ES MUY PARECIDO A LO QUE PUSE EN MI BLOG, DONDE ME INICIO EN ESTE PASEO LITERARIO, PORQUE COMO MAMA TE ENTIENDO MUCHO AL LEERTE
ME GUSTO PASAR POR ACA TE DEJO UN BESO , Y HASTA OTRO ENCUENTRO
Esa es la primera vez que jamás olvidaremos ninguna de las que la hemos tenido, la primera vez entre todas las primeras veces y la forma en que la has descrito es maravillosa.
Un beso
Jo, entre tu experiencia y la de Carmina se nos ponen los dientes largos a los hombres, que jamás disfrutaremos de un recuerdo tan lindo.
Un abrazo.
Hola, Nyma: Sin duda es "la primera vez más importante de toda nuestra vida", el ser madres.
Has tenido una forma muy enternecedora de relatar tu experiencia.
Un abrazo.
Maat
Esas palabras de sentiemiento ante lo que continúa siendo un milagro, emocionan. Se sienten hasta en las entrañas.
Bikiños
Hola!!! que sentimientos los de una madre, que ternura me provoco, saludos.
Ya lo he dicho en otros blogs, no hay sensación parecida a cuando nace el primer hijo. Tal vez el segundo, pero ya no hay esa inexperiencia. Con el segundo sabes qué quiere decir cada cosa, con el primero todo es nuevo, mágico, alucinante.
Perdona el retraso Nyma. Ha sido un día intensooooooo
Te felicito por la poesía con la que compartes ese momento único, la confluencia de tantos deseos y promesas, el nacimiento de los compromisos más vinculantes por callados e instintivos.
Un abrazo.
Soy madre y, por lo tanto, también he tenido la fortuna de vivir cada sensación que describes con emoción y justeza.
Te felicito.
Un momento que a los padres la naturaleza nos ha negado en parte... un escrito muy poético lleno de ternura y fuerza al mismo tiempo.
Un abrazo,
Juanma
Es normal que hayais coincidido varias en la primera vez que visteis a vuestro hijo.
Yo tambien estuve a punto de elegir esa primera vez, porque creo que es la más bonita de todas las primeras veces que podamos contar.
Es un milagro que tenemos la suerte de poder ver en primera fila, todas las que hemos sido madres.
Muy bonito, Nyma. Me ha encantado tu primera vez, que comparto.
Besos
P.D. Perdona si llego la ultima, pero ayer no pude acabar de visitar a todos, y es que cada vez somos masssss
bella y poeticamente descripta tu primera vez. una primera vez es un privilegio de la vida, qúizá la más importante y las que nos vuelve especiales.... un beso grande y emocionado.
Que bello!!
Los hijos son el gran compromiso que hace Dios con nosotros, donde nos confirma que confía en nosotros esas nuevas almas.
Siempre los vamos a amar, siempre nos vamos a preocupar por ellos, porque sean felices, logren sus metas, sonrían, siempre junto a ellos. Eso es lo que uno quiere, piensa y siente.
Yo hoy, mis hijos me asustan, si, quiza te suene raro de una madre, pero me asusta mucho no guiarlos como se debe.
Ana y Jorge son dos angelitos que levantan a su madre cada mañana, por más que su madre insista a veces en no despertar.
Un abrazo intenso
La primera vez que vi la cara de mi hija recien nacida, pensé que era un milagro. Un año antes había perdido un bebé, a los nueve meses de gestación, nació muerto. Pensé que mi hija era la cosa más frágil del mundo, una muñequita de cristal, que podría romperse sólo con tocarla.
Al leer tus palabras he recordado ese instante, aún se me saltan las lágrimas por la alegría, y un poquito por la pérdida, aunque ahora estoy feliz con mis dos hijos.
Un abrazo y gracias por tus hermosos comentarios en mi blog.
Es curioso Felisa, yo tuve un aborto antes de mi pequeñín, yo pienso que hubiera sido una chiquitina, de la que no puedo olvidarme, fué indescriptible, esa perdida, la lloro, cada dia en mi interior, de mi hijo orgullosa vida siento, pero se que que lastimé una en mi cuerpo, dentro, de la que todavia no he superado y jamás podré hacerlo.
Felisa, noto que de alguna manera algo me une a ti...de todas maneras Gracias.
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