
Tus labios son aconteceres de siembra, vertidos de ti, acaricias en punta de mis atardeceres,cuando el sol está mas cauto y reserva suave, sus caricias, nombradras en las herméticas vidrieras de mi amor.
Platas de ceguera, inundadas desde que te conocí, sin dolor de gloria, estando queriendo sin emperezas.
En tus manos germina nuestra esclavitud querida, sin darme cuentas, quien atente contra el mundo en tu rumbo, mezcla ya el mio,aunque perdida, asomo, y rendida, en versos de tentaciones.
(Hoy son las palabras que disculpan mi querer)
2 comentarios:
Muy bello y muy bello tu blog. Muy especial. un abrazo.milagros
Nunca se debe pedir disculpas por querer.
El texto me parece sencillamente hermoso.
Besos
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