
La lluvia de mis hojas aman las sábanas que sienten tu cuerpo,
sintiendo conmigo un camino de nubes sin tocar.
Alejarme de mis ansiadas azucaradas,
por ti llegaré un día y romperé lo que pude vivir, pues no querer y dar besos me divide y confunde.
Soy feliz si por ti doy mis sentimientos que debo esperar, si te encuentro tras las cartas que aun comento...
Deja que la música sea el grito de tu sonrisa, basándote en la premura del gemido deseoso y anclado, en un respiro de bocas juntas....
3 comentarios:
WAOW! Como me gustaria ser el destinatario de esas palabras. Realmente bellas, intensas y a quien no le mueva un pelo no tiene corazón.
Cuanto romanticismo en pocas palabras bañads con músca de piano...
Geial, lluvioso, mágico...
Besos
Escribes con mucha pasión.
Casi gritas.
Me gusta.
Voy a leer más.
Saludos.
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